Apagones se disparan en frontera: ¿quién paga el costo real?

Apagones sin fin paralizan la frontera

Los cortes eléctricos vuelven a dominar el día a día en San Antonio del Táchira – Ureña. Apagones de tres a cuatro horas, sin horario fijo, afectan a decenas de barrios y ponen en jaque la supervivencia económica y social.

El caos eléctrico que nadie explica

El viernes 27 de febrero, la electricidad se cortó a las 11:00 p.m. y no volvió hasta las 3:00 a.m. Cuatro horas sin luz y con calor extremo. Al día siguiente, el mismo circuito sufrió apagón de medio día a media tarde. ¿Qué hacer sin electricidad para cocinar si el gas está racionado y sólo se usa en emergencias?

El domingo repitieron la fórmula: luz fuera desde las 9:00 a.m. durante tres horas más. La queja es la misma en grupos de WhatsApp y en calles: silencios oficiales y ninguna solución.

Consecuencias ignoradas, pero reales

La electricidad es la base de la seguridad, la economía y el funcionamiento institucional en la frontera. Pero el problema se agrava por la ausencia de respuestas claras y planes efectivos. Los cortes continuos no solo afectan el confort; golpean el comercio, la salud y la estabilidad del orden público.

¿Hasta cuándo seguirá esta crisis?

Los vecinos temen que la frecuencia de apagones solo aumente, con fluctuaciones que dañan equipos y generan mayores costos. Si no hay cambios estructurales, la frontera seguirá atrapada en este círculo vicioso que debilita no solo a la región, sino a todo el país.

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