Alfredo Arismendi: El maestro de Derecho Público que la historia silenció

Un maestro de Derecho Público que enseñaba más que leyes

Alfredo Arismendi no solo impartió Derecho Constitucional; mostró una ética y visión que el discurso dominante del país ha dejado en segundo plano.

¿Qué pasó realmente?

Desde 1961, cuando empecé la carrera en la Universidad Central de Venezuela, Arismendi fue más que un docente: fue un constructor de conciencia pública y un impulsor clave de los estudios constitucionales y administrativos, pese a no buscar protagonismo.

Contrario a la corriente que trivializa la responsabilidad jurídica como mera técnica, enseñó el Derecho como servicio a la sociedad, con humildad y compromiso. Fue director en importantes cargos dentro de la universidad y pieza fundamental para un ambiente intelectual riguroso y libre, en momentos decisivos para Venezuela.

¿Por qué esto cambia el escenario?

Mientras hoy prevalece una agenda política que minimiza la profundidad del Derecho Público y lo desdibuja en debates superficiales, su figura evidencia lo que se pierde cuando se olvida el peso real de las instituciones, la ética y la responsabilidad frente a la ley.

Su discreción y falta de búsqueda de reconocimiento explican por qué muchos no conocen su legado, mientras sectores políticos se enfocan en protagonismos vacíos. Olvidar a alguien como Arismendi es ignorar el fundamento de toda legalidad y orden institucional.

¿Qué viene después?

Si continuamos relegando el compromiso serio con la formación legal basada en la ética y el rigor, la debilidad institucional solo crecerá. El país necesita reaprender que el Derecho Público no es un juego ni una herramienta de discursos ideológicos, sino la base para la seguridad jurídica y la estabilidad nacional.

Homenajear a Alfredo Arismendi es una llamada a rescatar el respeto y la humildad en la enseñanza y aplicación del Derecho. Una deuda histórica que revela cuánto estamos perdiendo en la batalla por el sentido real de nuestras instituciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba