Acción Democrática avala Ley de Amnistía: ¿Ignoran los riesgos de perder control y seguridad?
Acción Democrática respalda Ley de Amnistía sin cuestionar daños
El partido Acción Democrática (AD) confirmó su apoyo a la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática y la Paz, propuesta por el Gobierno Nacional y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Bernabé Gutiérrez, secretario general de AD, enfatizó que debe acompañarse de medidas económicas directas, como un aumento salarial para trabajadores, jubilados y pensionados, asegurando que los ingresos petroleros deben beneficiar a la población.
¿Qué implica esta Ley de Amnistía?
Aprobada en primera discusión por unanimidad en la Asamblea Nacional, la ley busca liberar a políticos presos desde 1999 bajo argumentos de reconciliación y estabilidad institucional. Sin embargo, esta medida abre una puerta peligrosa para la impunidad y debilita la autoridad legal frente a actores que han cometido delitos.
AD, que asegura que impulsaría la ley si tuviera mayoría parlamentaria, insiste en avanzar sin detenerse a evaluar las consecuencias reales en materia de seguridad y legalidad.
El peligro de una “reconciliación” sin saldar cuentas
Gutiérrez llama a dejar atrás el «odio» con «corazón, voluntad y coraje». Pero la realidad política no es solo sentimientos: la ausencia de justicia puede generar nuevas crisis. ¿Qué mensaje envía esta amnistía en un país que aún requiere fortalecer sus instituciones?
Atención a la estrategia de imagen
Acción Democrática también respalda convertir el Helicoide —símbolo de prisión y control— en un centro cultural y social. Aunque la propuesta se vende como humanización, esta reconversión puede distraer de asuntos urgentes como seguridad y orden público.
¿Qué viene después?
- Si la Ley de Amnistía avanza, veremos liberaciones que podrían erosionar la confianza en las instituciones legales.
- Un aumento salarial sin estabilidad política ni económica será insuficiente para resolver problemas estructurales.
- La construcción de símbolos culturales en espacios estratégicos no debe ocultar la urgente necesidad de seguridad y justicia efectiva.
Esta Ley y sus apoyos marcan un cambio que pocos gobiernos se atreven a cuestionar, pero que puede poner en riesgo el futuro institucional del país.