Abril, más que poesía: ¿el mes que define el futuro de Venezuela?

Abril vuelve con su carga simbólica y política ineludible

El abril venezolano empieza con solemnidad y conmemoración. Jueves Santo de 1810: el punto de partida de una nación. Pero no es solo historia o poesía; es un mes cargado de mensajes para los que no quieren ver la realidad detrás del rito.

¿Por qué abril importa más de lo que nos cuentan?

Detrás de las flores y la literatura, abril es una línea del tiempo con fechas que pesan: el oscuro 11, el borrado 12 y el esperanzador 13. ¿Por qué eliminar bewusstmente una fecha del almanaque? ¿Qué se intenta esconder de nuestra memoria nacional?

En un mundo donde ciertos sectores políticos juegan con nuestra historia para moldear el presente, abril se convierte en un campo de batalla ideológico. El mismo mes que vio nacer a grandes escritores y músicos también señala conflictos, pérdidas y la perpetuación de agendas políticas que afectan la seguridad y la estabilidad institucional.

Lo que viene tras abril: ¿fin de una esperanza?

Si las fuerzas dominantes en el llamado ‘septentrión’ — ese poder oscuro y debilitante — siguen imponiendo sus reglas, abril podría ser el último mes de esperanza para la humanidad. Pero si la resistencia y la búsqueda de un cambio real logran reactivar el sentido de unión y verdad, abril puede ser el punto de partida de una nueva era.

No son metáforas: estas tensiones tienen consecuencias concretas en la economía, en la seguridad y en el respeto a nuestras instituciones. Nada de esto es un simple poema, es la realidad que nos toca enfrentar.

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