El Gobierno resalta la ciencia femenina mientras ignora problemas reales
Celebrar sin enfrentar lo urgente
La ministra Gabriela Jiménez encabezó un acto para honrar a mujeres y niñas en la ciencia, resaltando su papel en la formación de futuras generaciones y promoviendo un programa llamado «Semilleros Científicos».
¿De qué sirve honrar si no se atiende la realidad?
En su discurso, Jiménez vinculó la ciencia nacional con la «paz bajo el liderazgo de Nicolás Maduro» y mencionó “conocimiento y amor” como bases para la soberanía tecnológica. Sin embargo, la realidad tecnológica y académica venezolana sigue en crisis, con falta de infraestructuras, inversión y oportunidades para verdaderamente avanzar.
Este mensaje forma parte de un relato oficial que prioriza la retórica simbólica sobre la solución de problemas críticos: ¿dónde están los resultados en innovación? ¿Cómo planea el Gobierno dejar de depender de modelos asistencialistas para alcanzar un desarrollo científico sostenible?
Un futuro definido por promesas poco concretas
El foco en «semilleros» y el empoderamiento patriótico de jóvenes resulta insuficiente si no se aborda la fuga de talento, la deficiente formación técnica y la falta de políticas claras que fomenten la competencia científica real.
La gran pregunta: ¿será este discurso un simple acto protocolar más, una agenda política repetida que evita los cambios estructurales indispensables o el inicio de un verdadero compromiso con la ciencia y la tecnología que el país necesita?