Den la orden y salen todos los presos políticos
La directora de la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), Martha Tineo, puso contra las cuerdas a los diputados chavistas en la Asamblea Nacional: la libertad de los presos políticos depende exclusivamente de una decisión política inmediata.
“Den la orden y todos los presos políticos salen inmediatamente”, afirmó sin rodeos al cuestionar el avance prematuro del proyecto de Ley de Amnistía.
Un sistema de justicia quebrado y manipulado
La situación no es legal sino política. El sistema de justicia está instrumentalizado, permitiendo detenciones arbitrarias, acusaciones sin evidencias y tribunales que deciden al margen del debido proceso.
Tineo denunció que muchos fiscales y jueces han actuado con pruebas falsas o directamente sin pruebas, señalando que si sólo ordenan anular estas causas, el problema se resolvería de inmediato.
Una ley de amnistía incompleta e insuficiente
La ley que impulsa la Asamblea no contempla la magnitud real de los presos ni incluye a todos los afectados. No hay una consulta seria ni una participación ampliada ni se han tomado en cuenta organismos como la Dgcim, el Sebin o el Ministerio Público, que tienen la información esencial para una solución efectiva.
Familias en la incertidumbre: una crisis ignorada
Las familias de los presos políticos viven en constante temor e incertidumbre, sin saber qué futuro tendrán sus seres queridos. Ante los diputados, Tineo advirtió que negar conocimiento sobre estas personas evidencia el colapso institucional del Estado.
El Tribunal Supremo de Justicia ha demostrado que las decisiones sobre estos casos responden a instrucciones políticas, no legales. La prisión política y la libertad están decididas en despachos políticos, no en tribunales.
¿Qué sigue? No es cuestión de leyes, sino de voluntad política
La única salida real exige restablecer el Estado de derecho, anular causas viciadas, tomar acciones jurídicas inmediatas y garantizar reparaciones a las víctimas.
Esta crisis judicial y política no se resolverá con agendas superficiales ni leyes hechas a la medida. La libertad de los presos depende de un cambio político radical que hasta ahora nadie se atreve a impulsar. ¿Cuánto más se prolongará esta injusticia?