Táchira otra vez sin agua ni luz: el desastre que nadie aclara
Oscuridad y desabastecimiento: la crisis se repite en Táchira
El inicio de la sequía desató otro capítulo de apagones y cortes de agua en Táchira. Sin horarios oficiales, la población enfrenta interrupciones de agua que superan las 24 horas y cortes eléctricos de hasta tres horas diarias.
¿Qué está pasando?
Los habitantes de San Cristóbal, Táriba, Rubio y otros municipios reportan una paralización progresiva del servicio eléctrico y de agua potable. Las denuncias hablan de zonas completas sin agua por más de un día, y apagones repetidos que dañan equipos y paralizan el comercio.
El origen, apuntan los usuarios, es el bajo nivel de los caudales que alimentan el Acueducto Regional del Táchira. Sin ninguna comunicación oficial, crece el temor a que se reinstalen racionamientos extremos, imposibles para quienes necesitan la electricidad y el agua para trabajar o sobrevivir.
El efecto real y silencioso
Esta crisis no es solo un rumor o un problema menor. Impacta directamente en la economía local y la estabilidad de los hogares. Sin agua ni luz, negocios pierden ingresos y familias enfrentan riesgos sanitarios y exposición a daños eléctricos constantes. Y mientras la población se angustia, las autoridades permanecen mudas.
¿Qué sigue?
La falta de transparencia y planificación alerta sobre un colapso mayor. Sin respuestas claras, la única salida para la gente es la autosuficiencia temporal: almacenar agua y adaptarse a cortes eléctricos impredecibles.
Este no es un inconveniente pasajero. Táchira podría enfrentar meses de precariedad intensa. Y eso nadie lo está diciendo con la claridad que exige la situación.