ONU al borde del colapso financiero: EE.UU. debe $4.000 millones y el tiempo se acaba
La ONU al borde del colapso financiero
António Guterres, secretario general de la ONU, lanzó una alerta contundente: el organismo multilateral enfrenta una crisis financiera inminente debido a la deuda de 4.000 millones de dólares que mantiene Estados Unidos. Este impago pone en riesgo la operatividad de la organización.
¿Qué está pasando?
De esa deuda, 2.196 millones corresponden al presupuesto operativo regular —incluyendo 767 millones para 2026— y 1.800 millones al financiamiento separado para misiones de paz en zonas remotas. EE.UU., el principal aportante, sigue sin definir plazos claros para sus pagos.
El embajador estadounidense, Mike Waltz, mencionó un «pago significativo» próximo, pero Guterres advirtió que el presupuesto regular podría agotarse ya en julio. La situación es alarmante y evidencia el declive en la capacidad financiera del organismo.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La ONU depende principalmente de EE.UU. para financiar sus operaciones. La acumulación de esa deuda compromete la estabilidad y funcionalidad del sistema internacional, debilitando su capacidad de mantener la paz y coordinar esfuerzos globales. Mientras tanto, decisiones previas como el retiro del financiamiento a la OMS y la Unesco, junto con la falta de compromiso presupuestario, evidencian una confrontación creciente sobre el rol de la organización.
¿Qué viene ahora?
Si EE.UU. no cumple pronto con sus pagos, la ONU podría verse obligada a recortar programas, detener misiones esenciales y renegociar su estructura financiera. Sin una solución clara, este agujero fiscal puede provocar un debilitamiento institucional que impacte en la seguridad y estabilidad global, justo cuando el mundo exige respuestas efectivas.
¿Estamos ante el principio del fin de la ONU tal como la conocemos?