¿Solución o discurso vacío?
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) exige que la próxima ley de amnistía reconozca la persecución sistemática contra periodistas en Venezuela. Con 59 comunicadores judicializados, 4 encarcelados y decenas huyendo por amenazas, el gremio alerta sobre una realidad que el Gobierno quiere ignorar.
Lo que está en juego
Marco Ruiz, secretario general del SNTP, advirtió que la persecución no es solo física sino digital: control, hostigamiento y censura en redes sociales para silenciar voces críticas. La ley propuesta intenta enmendar una persecución de casi tres décadas vinculada al chavismo, pero ¿será suficiente su compromiso real para evitar que el derecho penal siga siendo usado como arma?
¿Y ahora qué viene?
El Parlamento se prepara para aprobar esta ley que pretende cubrir casos desde hace 27 años, pero sin garantías claras, la medida corre el riesgo de convertirse en un discurso vacío. La gran pregunta es si el Estado está dispuesto a frenar el uso arbitrario de la justicia contra la prensa o si mantendrá la maquinaria de control y censura intacta.
Esta ley no solo pone en jaque la libertad de expresión, sino que también redefine el futuro de la seguridad jurídica para quienes informan. ¿Será una verdadera protección o un nuevo capítulo en la estrategia para silenciar críticos?