Centralizar el agua en Hidroven: un error que se vuelve a cometer
El 27 de enero se oficializó la centralización del servicio de agua y saneamiento en Hidroven. La justificación oficial habla de garantizar derechos ciudadanos. Pero ¿realmente cambiará la crisis que vive el servicio? El ingeniero José María De Viana, especialista en ingeniería ambiental y expresidente de Hidrocapital, lo descarta.
¿Por qué esta decisión no es reforma?
De Viana critica que la medida fue tomada con poca discusión y sin involucrar a expertos. Según él, no representa nada nuevo ni diferente. Un modelo centralizado furioso donde todas las responsabilidades se concentran en un solo ente ya fracasó antes. “Si vas a hacer algo para mejorar, tienes que hacer algo distinto, no lo mismo con diferente nombre”, advierte.
La trampa del centralismo en el agua
El ingeniero explica que los sistemas descentralizados, con empresas regionales, pueden ofrecer mejor performance. Pone como ejemplo el acueducto de San Cristóbal, que funciona relativamente bien bajo Hidrosuroeste. ¿Alguien cree que se beneficiará al ser absorbido por un organismo central en Caracas? La respuesta es evidente: no.
El fantasma del INOS y un modelo agotado
La situación recuerda al Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS), creado en 1943 y absorbido en 1990 por Hidroven. El INOS construyó grandes obras en varias décadas, pero terminó colapsando bajo el peso de la burocracia y la ineficiencia. Hidroven nació para revitalizar el sistema, pero con el tiempo se ha politizado y desprofesionalizado, explica De Viana.
¿Quién dirige Hidroven?
Una de las mayores críticas es la falta de autoridad técnica y reconocimiento profesional en Hidroven. No hay claridad sobre sus líderes ni resultados palpables. Por el contrario, la crisis de las grandes hidrológicas es su responsabilidad directa.
Un país lleno de obras mal hechas
De Viana recuerda que, a diferencia del INOS, Hidroven no ha dejado grandes obras ni soluciones duraderas. Las inversiones millonarias declaradas han resultado en infraestructura con fallas graves. Esto refleja mala gestión y falta de capacidad técnica.
¿Qué viene después?
Centralizar sin renovar estructuras ni mejorar capacidades no cambiará la crisis. El país seguirá acumulando fallas y servicios deficientes. Sin un cambio real en el modelo y en el capital humano detrás del sistema, el problema del agua persistirá.
¿Por qué se insiste en repetir modelos fracasados mientras el país sufre por la falta de agua?