Saab fuera del poder: ¿El fin de la impunidad chavista?
Caída abrupta de Alex Saab
El 16 de enero, Delcy Rodríguez removió a Alex Saab de su cargo como ministro de Industria. Apenas un día después, Saab enfrenta rumores de arresto conjunto entre venezolanos y el FBI para su extradición a Estados Unidos por lavado de dinero.
¿Casualidad o estrategia internacional?
Esta decisión llega justo tras la histórica visita a Caracas del director de la CIA, John Ratcliffe, la primera desde la detención de Nicolás Maduro por fuerzas de EE.UU. el 3 de enero. Un movimiento que cambia las reglas del juego en la geopolítica venezolana.
¿Dónde quedó el “hermano” Saab?
Jorge Rodríguez, negociador clave del oficialismo, guarda silencio sobre Saab, a quien antes defendía como imprescindible en el diálogo con la oposición. Maduro apostó políticamente por Saab: lo nombró ministro en octubre de 2024, tras liberarlo en diciembre de 2023 sin juicio, en un intercambio secreto con Washington.
Este respaldo buscaba reactivar viejas redes de negocios entre Saab y el régimen, que controlaban desde la industria hasta la distribución de petróleo. La expectativa era que recuperara el poder para manejar cientos de empresas, incluyendo la estratégica Corporación Venezolana de Guayana.
El giro inevitable
Pero la caída de Maduro y la presión directa del secretario de Estado americano, Marco Rubio, pusieron a Saab en el centro de atención. Rubio y senadores republicanos exigieron transparencia sobre la supuesta indulgencia de Biden hacia Saab, lo que amenaza con desvelar concesiones oscuras en Washington.
El Departamento de Justicia, sin embargo, se negó a liberar información alegando “integridad fiscal”. Revelaciones indican que la DEA no fue consultada en el intercambio que liberó a Saab, abonando dudas sobre la solidez legal y política de su liberación.
Lo que viene
Expertos como Marshall Billingslea y Elliot Abrams coinciden: la clave está en seguir el rastro del dinero robado. Saab podría ser la pieza clave para debilitar al régimen chavista desde dentro. Este episodio marca un antes y un después en la lucha por desmontar estructuras corruptas que han socavado la legalidad e institucionalidad venezolana.
¿Estamos ante el inicio real de la rendición de cuentas o simplemente un nuevo capítulo de maniobras políticas en la sombra?