La anfictionía bolivariana: La integración verdadera que pocos defienden
¿Un sueño regional o una realidad recuperable?
El 15 de julio de 1826, hace casi dos siglos, se firmó en nuestro país el Congreso Anfictionico, un intento histórico de unir a Colombia, México, Perú y Centroamérica en una alianza soberana y solidaria. Hoy, pocos recuerdan este momento que podría cambiar la lectura de nuestra actualidad.
Esto no es un cuento del pasado
Venezuela, Nueva Granada y Quito habían formado la Gran Colombia tras la independencia, con la promesa de unir las naciones latinoamericanas para defender su soberanía y coordinarse en asuntos de paz y guerra en igualdad de condiciones. Simón Bolívar invitó a crear un congreso continental en el istmo de Panamá, un sueño que se plasmó en el Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua.
¿Por qué importa hoy?
Este contexto histórico se vuelve clave frente al resurgimiento político de la derecha en América Latina y la crisis institucional en países como Venezuela donde se reporta el secuestro político de sus líderes. La anfictionía bolivariana representa un modelo de integración soberana y multipolaridad frente al proyecto monroísta que busca controlar el continente desde Estados Unidos.
Lo que viene no es magia: es geopolítica
Si la elite política regional olvida estos fundamentos, seguirá firmando consensos que fragmentan la región y consolidan la dependencia. Por el contrario, reapropiarse de esta agenda puede reducir la injerencia externa y fortalecer las instituciones nacionales en materias de defensa, economía y seguridad.
Una integración real no es una utopía, es una necesidad frente a un hemisferio polarizado y lleno de intereses cruzados que pocos están dispuestos a revelar.