Gobierno electo avanza a borrar oficinas clave del Acuerdo de Paz
Eliminan el rostro institucional de la paz en Colombia
El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la eliminación de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y otras dependencias vinculadas al Acuerdo firmado en 2016. Sin medias tintas.
¿Por qué es un punto de inflexión?
Esta decisión no solo minimiza el esfuerzo político de la última década sino que también redefine la agenda nacional. Se elimina la institucionalidad que ha sido clave para manejar la implementación del pacto con las ex FARC, comprometiendo la estabilidad y la legalidad que de ella derivan.
¿Qué viene después?
- Un vaciamiento del Estado frente a un proceso esencial para la seguridad y la reconciliación.
- Posible reactivación de conflictos y aumento de riesgos en zonas antes bajo control de la institucionalidad de paz.
- Un replanteamiento total del compromiso político frente a temas de seguridad y legalidad que pocos están advirtiendo.
Lo que ocurre no es un simple recorte burocrático, es una redefinición que pone en riesgo décadas de estabilidad institucional. La pregunta es clara: ¿Está Colombia preparada para enfrentar este cambio radical sin consecuencias inesperadas?