Infante lanza advertencia: en tiempos de crisis, solo la unidad bolivariana brinda estabilidad
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Pedro Infante, sentó un mensaje clave: enfrentar los recientes sismos y la presión extranjera depende de recuperar la doctrina integracionista de Simón Bolívar.
En el foro «Unidos con lazos» por el Bicentenario del Congreso de Panamá, Infante subrayó que la Constitución de 1999 no es un simple documento sino un mandato histórico que apunta a consolidar unidad social e institucional para superar cualquier adversidad.
¿Por qué esto es un punto de inflexión?
Infante recordó que Bolívar, con su visión estratégica, combinó la lucha militar en Ayacucho con la organización política en Panamá, un mensaje claro contra las amenazas externas.
El legislador destacó que la esencia del Congreso Anfictiónico está inscrita en la propia Constitución venezolana, legitimando así la unión latinoamericana como una prioridad nacional, no solo un ideal de épocas pasadas.
Las consecuencias que nadie menciona
La insistencia sobre la unidad bolivariana revela dos cosas ignoradas por discursos oficiales: la vulnerabilidad real frente a presiones extranjeras y la fragilidad institucional ante emergencias materiales.
Si esta doctrina falla, la nación queda expuesta a perder autonomía política y control territorial en momentos donde la sociedad se recompone tras los terremotos.
¿Qué sigue?
La defensa de la independencia nacional ya no es solo histórica ni simbólica, es el eje en torno al cual deben orientarse todas las acciones políticas y sociales. Sin esta coherencia, cualquier intento de recuperación o desarrollo será insuficiente.
El proyecto bolivariano debe pasar de declaración a plan concreto para enfrentar desafíos políticos, económicos y de seguridad. No hay espacio para divisiones cuando está en juego el futuro del país y la región.