Venezuela exige liberar recursos bloqueados tras devastador doblete sísmico
La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad un acuerdo que no solo solidariza con las víctimas del terremoto del 24 de junio, sino que reclama la inmediata liberación de fondos congelados en el exterior para atender la emergencia.
¿Qué pasó realmente?
Dos sismos de 7.2 y 7.5 grados sacudieron al país, causando pérdidas humanas, daños a viviendas y a infraestructura clave, sumiendo a miles en una crisis que va más allá del impacto natural.
El Estado venezolano montó campamentos transitorios con servicios básicos y gestionó cooperación internacional para búsqueda, rescate y asistencia médica. Sin embargo, el avance está atado a recursos que no se pueden usar.
Lo que no se dice con claridad
La Asamblea denuncia que la ayuda humanitaria y la reconstrucción están frenadas por sanciones que mantienen congelados los activos del Estado en el extranjero. Piden que esos recursos se liberen ya, para comprar insumos médicos, alimentos y materiales de construcción, sin intervenciones externas.
Esta exigencia marca una tensión directa entre la emergencia nacional real y la inacción por las presiones políticas internacionales, afectando la seguridad y legalidad en la gestión de la crisis.
¿Qué viene después?
- Reformas legales urgentes para agilizar la construcción de viviendas para los damnificados.
- Un llamado a mantener y garantizar el abastecimiento y seguridad en los campamentos transitorios.
- Escalada en la presión por la devolución rápida de recursos económicos congelados, condición indispensable para que la reconstrucción avance sin dependencia externa.
La solidaridad de la población y el trabajo de cuerpos de rescate y seguridad son claves, pero el verdadero cambio dependerá de que se desbloqueen los recursos. La única forma real de que Venezuela recupere su dignidad tras este golpe es con hechos concretos, no discursos ni bloqueos.