Venezuela insiste en reestructurar deuda pese a crisis y desastre natural
Venezuela no detiene su agenda de deuda a pesar del desastre
En plena emergencia tras dos devastadores terremotos que dejaron miles de muertos y damnificados, el Gobierno venezolano sigue empeñado en reestructurar su gigante deuda externa.
Lo que está pasando
El vicepresidente de Economía, Calixto Ortega, confirmó que continúa el proceso anunciado en mayo para reestructurar una deuda que supera los 170.000 millones de dólares. Asegura que se incorporan los daños económicos recientes, pero sin pausa ni cambios de rumbo.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Mientras sectores de la sociedad luchan con la destrucción y la escasez, el Gobierno prioriza mantener «ordenada» la negociación con acreedores internacionales, buscando crear «espacio fiscal» para la reconstrucción. Esta lógica ignora la urgencia real en materia de seguridad, servicios e instituciones, que están colapsando.
Lo que se viene
Sin acceso al financiamiento, Venezuela dependerá de acuerdos cuestionables que podrían hipotecar aún más la soberanía y los recursos futuros. La reestructuración, lejos de ser una solución inmediata, se convierte en una moneda de cambio que dejará un país más vulnerable mientras el régimen sigue sin una estrategia clara para restablecer legalidad y estabilidad.