Revelan desaparición y torturas en El Rodeo I: ¿Silencio cómplice?
El Rodeo I: desapariciones y torturas que no cuentan en el discurso oficial
Entre el 5 y 6 de julio, siete presos desaparecieron en El Rodeo I. Tres más resultaron heridos. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) denuncia represión y uso de gas pimienta y lacrimógeno como castigo.
Andreína Baduel, hermana de uno de los presos desde hace seis años, visitó el penal y confirmó la gravedad de los hechos. Denuncia agresiones perpetradas por el Grupo de Respuesta Inmediata y Custodia (GRIP), incluyendo torturas y amenazas con armas de fuego.
Las consecuencias son evidentes: Josnar Baduel, con secuelas respiratorias previas, empeoró tras la exposición a gases y recibió atención médica con 48 horas de retraso.
¿Por qué esto cambia el escenario?
- La desaparición de presos revela quiebre institucional y vulnerabilidad legal.
- La represión y torturas apuntan a un sistema penitenciario fuera de control, que vulnera derechos básicos con impunidad.
- El problema se agrava por el contexto sísmico: más de 1,200 réplicas desde el 24 de junio y sin protocolos de evacuación para los reclusos.
- Autoridades responsables son directamente señaladas: Ministerio del Servicio Penitenciario y Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
¿Qué viene después?
La falta de transparencia y cumplimiento legal puede profundizar la crisis en el sistema penitenciario. El riesgo estructural del penal, ignorado mientras ocurren catástrofes naturales, abre un peligro inmediato para miles de reclusos.
La pregunta es clara: ¿hasta cuándo seguirá la impunidad en un penal que ya pone en riesgo vidas y desmorona el estado de derecho?