Así se define una amnistía que puede cambiarlo todo
Tarek William Saab, fiscal general, reclama una amnistía indiscriminada para opositores y chavistas. ¿Por qué importa? Porque en medio de la crisis venezolana, esta medida no solo busca cerrar heridas, sino abre un escenario con consecuencias legales y de seguridad poco claras.
¿Qué está en juego?
El Parlamento se dispone a aprobar esta ley el próximo martes, luego de que Delcy Rodríguez la impulsara tras la controversia generada por una operación militar estadounidense que capturó a Nicolás Maduro.
Saab fue claro: debe abarcar a todos los sectores en pugna, sin excepción, incluidos quienes apoyaron esa incursión militar.
¿Por qué el escenario cambia?
Esta amnistía no solo propone evitar persecuciones. Más allá del perdón, significa pasar por alto delitos graves bajo una «reconciliación» que deja fuera la justicia y la seguridad ciudadana como prioridades.
El proyecto está en discusión, pero ya genera dudas sobre el verdadero propósito: ¿cerrar divisiones o diluir responsabilidades reales en un país que sufre?
¿Qué sigue después?
- Si la ley se aprueba sin filtros, Venezuela podría enfrentar un debilitamiento en la aplicación de la ley y un mensaje ambiguo sobre la impunidad.
- Los sectores políticos involucrados podrían usar la amnistía para su propio beneficio, sin reparar en el daño social y económico.
- La seguridad institucional y la confianza en el sistema judicial corren el riesgo de deteriorarse aún más.
Esta no es una simple ley de perdón. Es un punto de inflexión. ¿Estamos ante una oportunidad para la paz o un riesgo para la estabilidad y la legalidad en Venezuela?