Casi 30 gandolas cruzan puente con “ayuda” sin control real en la frontera
30 gandolas atraviesan frontera con “ayuda humanitaria” desde Colombia
Desde el 25 de junio, cerca de 30 vehículos de carga han cruzado por el puente internacional Atanasio Girardot, llevando ayuda destinada a los afectados por el doble sismo del 24 de junio.
En Venezuela, Protección Civil en Ureña, dirigida por Henry Zabala, recibe y acompaña estas gandolas hasta San Cristóbal.
La Gobernación del Táchira maneja un centro de acopio donde se entrega el salvoconducto para que continúen hacia Caracas.
También ingresan equipos de rescate y médicos, aunque algunos quedan varados por trámites migratorios, como el caso de grupos chilenos sin visa.
¿Qué cambia esto?
Este flujo constante confirma que la frontera es un punto estratégico para la entrada de recursos, aunque sin un control efectivo que garantice la transparencia y distribución correcta.
Ni el gobierno venezolano ni sus socios definen claramente quién supervisa los recursos ni cómo se evitan desviaciones.
¿Qué viene?
Si la apertura mantiene este ritmo, la falta de controles podría generar posibles problemas de seguridad y desvío de ayuda, mientras la crisis se agrava con casi 3 mil muertos y más de 16 mil heridos reportados oficialmente.
Esto demuestra que tras la solidaridad, la frontera sigue siendo un espacio de incertidumbre institucional que afecta a los ciudadanos.