¿La solución real tras el sismo? Niños alejados de pantallas, pero ¿y la vulnerabilidad?
Un doble sismo deja secuelas, la respuesta oficial es alejar a los niños de las pantallas
La Fundación Misión Árbol desplegó un plan en campamentos transitorios de La Guaira y Distrito Capital. Su misión: reconectar a niños y jóvenes con la naturaleza para combatir el miedo y la ansiedad tras el doble sismo del 24 de junio.
¿Qué hicieron?
Equipos multidisciplinarios implementaron actividades al aire libre y educativas. Su objetivo declarado es reducir la dependencia de dispositivos electrónicos y usar terapias ecológicas para mejorar el estado emocional infantil.
¿Por qué esto importa más de lo que parece?
Este despliegue pone en evidencia lo que no se dice: mientras se gastan recursos en actividades recreativas, persiste la ausencia de respuestas concretas para la recuperación estructural y la seguridad de las familias afectadas.
Niños con miedo a la tierra y desconectados de la naturaleza reflejan también la fragilidad del sistema ante desastres naturales, que no resuelve las causas fundamentales de la vulnerabilidad.
¿Qué viene después?
Si solo se apuesta a gestos simbólicos como acercar niños a la naturaleza, cada nuevo sismo repetirá el círculo de miedo y trauma. La verdadera pregunta es: ¿cuándo se enfocarán en reconstruir y proteger infraestructuras, en vez de maquillajes recreativos?