Gran Misión Viva Venezuela: ¿Alivio real o discurso para encubrir caos tras terremotos?
¿Solución o pantalla? Gobierno lanza ‘Gran Misión Viva Venezuela’ en zona afectada
El pasado 24 de junio, los terremotos sacudieron violentamente varias zonas de Venezuela, dejando a familias enteras en situación crítica. Como respuesta pública, Tarek William Saab y el Ministerio de Cultura activaron la llamada Gran Misión Viva Venezuela en el Parque Alí Primera de Catia.
Esta misión reúne a un equipo multidisciplinario con psicólogos, guías espirituales y sacerdotes, junto a artistas, para supuestamente brindar acompañamiento emocional y recreativo a los damnificados, con especial foco en los niños.
¿Cuál es el verdadero impacto?
Más allá de la entrega de donativos —alimentos, medicinas y ropa— que el gobierno dice haber coordinado, la iniciativa refuerza una estrategia vista antes: usar el arte y la espiritualidad como sustitutos de respuestas estructurales contundentes. Mientras tanto, la crisis en infraestructura, seguridad y atención sanitaria se mantiene sin soluciones claras.
¿Qué se arriesga si se sigue así?
- Diluir responsabilidades reales para la recuperación estructural.
- Generar una falsa sensación de atención y control, cuando las necesidades básicas permanecen urgentes.
- Centrar el debate en la narrativa artística y espiritual, desviando la mirada de la gestión en recursos e instituciones.
El despliegue cultural, con psicólogos y sacerdotes, sirve a la agenda política para mostrar acción, pero difícilmente cambia el escenario de emergencia real. La pregunta es clara: ¿hasta cuándo las víctimas recibirán símbolos en vez de soluciones concretas?