Rescate en Venezuela: Voluntarios colombianos apenas duermen y enfrentan el abandono oficial
Rescatistas colombianos en Venezuela: calculan máximo esfuerzo con mínimo apoyo
La líder del equipo de rescate colombiano USAR COL-1, Diana Patricia Corrales, destacó la crítica situación que enfrentan desde su llegada a Venezuela tras el doble terremoto del 24 de junio. Voluntarios que apenas duermen 2 o 3 horas al día, trabajando bajo temperaturas que alcanzan los 38 grados, con el peso de sus trajes y cascos mientras buscan sobrevivientes.
Condiciones extremas y un escenario de casi destrucción total
Corrales describió calles donde prácticamente todas las edificaciones quedaron en ruinas, un panorama que eleva la dificultad de las tareas de búsqueda y rescate. A más de 130 horas del sismo, más de 45 grupos internacionales están en terreno, pero la respuesta sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del desastre.
El gobierno venezolano frena la cooperación internacional justo cuando se necesita más ayuda
El régimen de Delcy Rodríguez rechazó públicamente la continuidad de la ayuda internacional en rescate, limitando así la coordinación y apoyo que las más de 20 naciones ofrecen en un contexto donde el número de víctimas supera las 1.900 muertes y 10.000 heridos.
¿Por qué cerrar la puerta cuando el escenario exige más manos y recursos? Esta respuesta del gobierno agrava la crisis y pone en riesgo la vida de quienes aún pueden ser rescatados.
Lo que viene: una crisis humanitaria con responsables políticos claros
- La falta de apertura del gobierno venezolano puede prolongar las tareas de rescate y aumentar la cifra de víctimas.
- Se necesitan mecanismos efectivos para la coordinación internacional, sin trabas políticas.
- La comunidad internacional debe cuestionar el manejo oficial y exigir transparencia y ayuda real, no solo discursos.
Los hechos son claros: mientras voluntarios arriesgan todo con apenas horas de descanso, la agenda política del régimen prioriza el control sobre la colaboración. Eso marcará la diferencia entre salvar vidas y postergar una tragedia que puede ser aún mayor.