La «amnistía» que sigue atrapando a opositores
La Asamblea Nacional llevó a primera discusión un proyecto de ley de amnistía que, lejos de representar alivio, podría ser un arma para perpetuar la persecución política.
¿Qué pasó?
El texto, con 13 artículos y limitada a diez hechos específicos de violencia política, discrimina quién puede acceder a esta medida. Excluye a condenados bajo leyes represivas como la Ley Simón Bolívar y la Ley Contra el Odio, manteniendo intacto un marco legal que permite la detención política.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Porque no solo bloquea el retorno seguro de exiliados y evita levantar inhabilitaciones políticas, sino que deja en mano del sistema judicial, responsable de la persecución, la decisión final. La amnistía no será automática, sino discrecional y limitada.
¿Qué puede venir después?
Sin liberar de inmediato a todos los presos políticos y sin un restablecimiento real del orden constitucional, esta ley seguirá siendo solo un intento insuficiente que no garantiza justicia ni reconciliación. Lo que debería ser un paso hacia la libertad se convierte en otro obstáculo para quienes buscan un cambio verdadero.