Venezuela: Edificios intactos bajo escombros mientras mueren miles sin rescate
La crisis que nadie quiere enfrentar en Venezuela
Tras los dos terremotos que sacudieron al país el miércoles, más de 1.400 personas han muerto, pero lo más preocupante es que en varios edificios colapsados ni siquiera se ha comenzado a remover escombros.
Decenas de familias esperan desesperadas a un rescate que no llega. Muchos intentan por sus propios medios sacar de entre los restos a sus seres queridos, sin el equipo necesario y en condiciones peligrosas.
¿Por qué importa esto?
El gobierno asegura estar realizando esfuerzos «sin descanso» y desplegando miles de efectivos y maquinaria, pero en el terreno la realidad es otra. Ciudadanos y hasta personal de emergencia denuncian falta de coordinación, lentitud y escasa presencia estatal efectiva donde más se necesita.
Hay testigos directos, como bomberos y voluntarios, que confirman que aún quedan edificios enterrados que no han sido tocados, con gente atrapada adentro. Y la tragedia empeora: según expertos, las primeras 72 horas son vitales para salvar vidas bajo los escombros y ese plazo ya ha pasado.
¿Qué puede venir después?
- El derecho a una respuesta inmediata y eficaz choca con la realidad: el colapso institucional profundiza la tragedia.
- Se acumulan los muertos y desaparecidos mientras la infraestructura y logística del Estado permanecen insuficientes.
- Si esta respuesta continúa vacilante, la vulnerabilidad social y sanitaria crecerá, y habrá más víctimas evitables.
- La crisis política y la falta de controles agravan la capacidad de atención médica y rescate.
¿Hasta cuándo Venezuela podrá sobrevivir a una catástrofe sin respuestas reales? Lo que se está viviendo no es solo un desastre natural, es un colapso institucional que el país pagará muy caro.