¿Quiénes acompañan a Dinorah Figuera en la negociación con Maduro?
Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional 2015, viajó a Venezuela para reunirse con Jorge Rodríguez y el régimen de Delcy Rodríguez. El objetivo: pactar una mesa técnica conjunta para imponer un nuevo Consejo Nacional Electoral. Esto no es un gesto menor, es una jugada que podría cambiar el tablero político venezolano.
El equipo que acompaña a Figuera no es casualidad
Cuatro diputados, tres de Primero Justicia y uno de Voluntad Popular, la acompañan en esta tarea. Son perfiles que representan áreas clave como salud, ingeniería, obras públicas y derecho constitucional. Todos comparten un pasado de persecución política bajo Nicolás Maduro, un detalle relevante teniendo en cuenta la naturaleza de esta negociación.
¿Quiénes son los jugadores en esta mesa?
- Dinorah Figuera: Médica cirujana. Figura central de Primero Justicia y exiliada política que regresó para liderar esta iniciativa. Desde el exilio en España hasta su presidencia desde 2023, su reaparición en Caracas y diálogo con Maduro marca un cambio radical en su estrategia política.
- Juan Miguel Matheus: Abogado constitucionalista y artífice del Estatuto que reguló la transición impulsada por Guaidó. Destacado opositor al gobierno de Maduro, actualmente exiliado en Estados Unidos.
- Ramón López: Ingeniero y exvicepresidente del Colegio de Ingenieros. Experto en defensa de infraestructura, ha sufrido persecución y exilio, y fue parte activa de la reunión del 18 de junio en Caracas.
- Jorge Millán: Ingeniero industrial y administrador. Historial político en Caracas, víctima de persecución con orden de arresto, que le forzó a exiliarse. Fue indultado por Maduro en 2020.
- Sergio Vergara: Abogado y dirigente regional de Voluntad Popular. Diputado con gran respaldo popular que estuvo involucrado en la controvertida Operación Gedeón, vinculada a la lucha contra Maduro.
¿Por qué importa esta reunión?
Esta mesa técnica no es un intento más de diálogo. Es la consolidación de una estrategia para nombrar un Consejo Nacional Electoral controlado, que podría legitimar al régimen y dejar sin opciones reales a la oposición tradicional. Si esta alianza se consolida, la institucionalidad venezolana seguirá erosionándose bajo la apariencia de participación opositora.
Lo que viene
El cambio aquí no está en la retórica, sino en las consecuencias prácticas: pérdida de independencia electoral, debilitamiento de instituciones y la desaparición de opciones políticas liberales genuinas dentro del país. Esta jugada podría redefinir la resistencia política en Venezuela y dejar a la sociedad sin muchas alternativas.