Justicia en la transición venezolana: No habrá paz sin rendición de cuentas total
La justicia no puede ser negociable ni selectiva
Martha Tineo, co-directora de Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), lanzó una advertencia clara: cualquier intento de transición democrática en Venezuela debe basarse en una justicia universal, sin privilegios ni amnistías encubiertas. La selectividad en la rendición de cuentas es un lujo peligroso que perpetúa la impunidad.
¿Por qué esto cambia el tablero político venezolano?
En el foro paralelo a la 56 Asamblea General de la OEA en Panamá, Tineo desmontó la narrativa dominante que reduce la crisis a «polarización». Lo que hay es una sociedad masivamente victimizada por un Estado que ejerce represión sistemática, catalogada por la CIDH como terrorismo de Estado. Esta realidad no se resuelve con favores políticos ni con acuerdos que marginen a las víctimas.
La justicia transicional debe exigir cuentas desde quienes planificaron hasta quienes ejecutaron violaciones. Negociar estos derechos equivale a traicionar a las familias afectadas y a construir una paz sobre cimientos frágiles e injustos.
¿Qué viene si persistimos en la impunidad?
Sin un sistema judicial que valide la verdad y proteja a las víctimas, cualquier promesa de reconciliación será vacía y dañina. La reconstrucción de las instituciones requiere filtros técnicos y éticos que garanticen confianza real, no una purga ni venganza política.
Tineo alertó que pedir estabilidad sin justicia es exigirle al pueblo caminar sobre suelo agrietado por la impunidad. La comunidad internacional debe entender que la paz duradera en Venezuela pasa por una justicia igual para todos, no por acuerdos que perpetúan privilegios y quebrantan la legalidad.