Nueva muerte bajo custodia estatal: ya son 28 los reclusos que fallecen desde abril
Otro preso muere bajo custodia estatal: la cifra se dispara a 28 desde abril
José Gregorio Mendoza Guzmán falleció en el penal de la Región Andina, Mérida, elevando a 28 el total de internos muertos bajo responsabilidad del Estado desde abril.
Un reporte del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) reveló que Mendoza murió por una hipoxia severa, un dato que no solo denuncia negligencia médica, sino que confirma la cruda crisis instalada en el sistema penitenciario venezolano.
Solo en junio, cinco reclusos han perdido la vida, incluyendo casos en Rodeo III, Zulia, Los Teques y Táchira. Estas muertes ponen en evidencia que las condiciones en las cárceles no solo son insalubres, sino retratan una política estatal incapaz o desinteresada de preservar la vida de los internos.
¿Por qué esto cambia todo?
Porque mientras el discurso oficial evita asumir responsabilidades, la acumulación de muertes dentro de las prisiones muestra una falla estructural en materia de seguridad y salud. No se trata solo de cifras: son vidas humanas que podrían haberse salvado con atención oportuna y protocolos claros.
¿Qué viene ahora?
Si el gobierno no garantiza la integridad física y la atención médica profesional para los privados de libertad, estas muertes continuarán y el deterioro institucional se profundizará. El país enfrenta no solo un problema humanitario, sino un riesgo creciente de violencia, desorden y deslegitimación de sus propias instituciones penitenciarias.
El silencio oficial revela mucho más que la muerte de un hombre: revela la crisis que nadie quiere enfrentar y que todos debemos conocer.