Evo Morales detiene protestas… ¿pausa o estrategia para regresar al poder?
Una pausa que no es un alto
Los fieles a Evo Morales anunciaron un «cuarto intermedio» en sus protestas, en el tercer día del estado de excepción instaurado por el presidente Rodrigo Paz. No se rinden; sólo buscan reagruparse.
Lo que ocurrió
Las movilizaciones exigen la renuncia de Paz y han provocado bloqueos en carreteras por más de un mes y medio, causando pérdidas económicas millonarias y un desabastecimiento crítico en ciudades claves.
Morales, junto a dirigentes cocaleros, confirmó que esta pausa es táctica. Acusan al gobierno de entregar recursos a transnacionales y aumentar costos básicos, denuncias sin evidencia oficial.
Lo que nadie dice
El bastión de Morales, el Trópico de Cochabamba, sigue bajo estado de emergencia y es la base de operaciones del exmandatario, frente a un proceso legal que podría terminar en su captura por delitos graves.
Mientras tanto, el gobierno acusa a Morales de financiar protestas con recursos dudosos para desestabilizar el país y conducir un golpe contra las instituciones.
Lo que viene
El estado de excepción ya movilizó a militares y policías para despejar vías, pero con más de 16 muertos por la crisis y 3.000 millones de dólares en pérdidas, la calma está lejos.
Esta pausa podría ser sólo el respiro antes de una escalada mayor. El país enfrenta un riesgo serio para su estabilidad económica, institucional y de seguridad. La verdadera pregunta: ¿quién pagará el costo final?