El gobierno bolivariano sigue en pie pese a la ofensiva extranjera
La verdad incómoda que no te cuentan sobre Venezuela
El gobierno bolivariano no ha caído. A pesar de la campaña para desmontar el Estado venezolano, la Constitución sigue vigente y sus poderes intactos. El presidente legítimo está secuestrado en una acción de guerra del vecino del norte, pero el Estado resiste.
¿Por qué importa?
Porque ciertos sectores políticos y grupos ideológicos extranjeros han subestimado la fuerza de un sistema que combina poder popular con estructuras estatales. Creyeron que podían destruirlo rápido, ignorando la complejidad y la realidad sobre el terreno.
Esta realidad altera el escenario: la línea de mando está clara, y la institucionalidad, aunque golpeada, permanece. La comunidad jurídica nacional e internacional tiene ahora la responsabilidad de responder ante las violaciones cometidas.
¿Qué esperar de aquí en adelante?
Una reacción desde el interior, no en resistencia pasiva, sino en plena activación del poder popular y multiforme. La estrategia debe ser multiléctica y multidialéctica, reconociento la diversidad cultural y política como un activo, no un problema.
Los intentos de homogeneizar y dominar desde afuera han demostrado ser insuficientes. Venezuela no es un simple tablero para las agendas políticas externas, sino un Estado con recursos y una base social que exige reconocimiento y respeto.