Militar venezolano desaparece sin orden judicial: ¿Silencio oficial o encubrimiento?
Detención arbitraria y desaparición forzada en Caracas
El 21 de enero, el teniente coronel Manuel Alejandro Oria Arteaga fue sacado de su casa en La Vega, Caracas, por sujetos encapuchados sin orden judicial alguna y permanece desaparecido sin información oficial.
Esto cambia el escenario
Oria no era un oficial común: jefe técnico de comunicaciones del Comando Estratégico Operacional de la FANB, sin mando sobre sistemas estratégicos ni armas. Su detención coincide con un patrón de persecución reciente dentro de las Fuerzas Armadas, tras la fallida operación estadounidense para capturar a Nicolás Maduro.
Mientras la familia insiste en su inocencia y la imposibilidad de que él tuviera responsabilidad en el colapso militar, el silencio y la ausencia de proceso demuestran un abuso grave del Estado, que busca chivos expiatorios en medio del caos institucional.
Implicaciones reales y posibles consecuencias
- No hay orden judicial ni cargos formales.
- El detenido está incomunicado y sin acceso a defensa.
- Su familia enfrenta un vacío absoluto de respuestas.
- Más militares podrían estar siendo detenidos arbitrariamente por razones políticas y no legales.
¿Estamos ante un sometimiento del Ejército a intereses políticos internos, con la seguridad institucional en riesgo? La opacidad alimenta un mensaje peligroso: el Estado puede desaparecer personas sin rendir cuentas.
¿Qué sigue?
Si el Estado no rectifica y garantiza el debido proceso, esta situación amenaza con desestabilizar aún más a una institución clave para la nación. La cúpula militar debe responder, no ocultar responsables detrás de detenciones arbitrarias. La comunidad internacional y la sociedad civil deben exigir transparencia inmediata.