Edmundo González denuncia: Justicia en Venezuela está rota y en manos del poder
La justicia venezolana está al borde del colapso
Edmundo González, dirigente político y excandidato presidencial, lanza una advertencia que pocos quieren escuchar: el sistema de justicia en Venezuela está completamente descompuesto y secuestrado por el poder político.
¿Qué pasó?
Los tribunales ya no evalúan con independencia ni defienden la ley. Responden a directrices políticas y se han convertido en meros instrumentos de quienes detentan el poder, abandonando su función esencial.
¿Por qué esto cambia el escenario?
González explica que sin justicia independiente, el pacto social que sostiene al país se rompe. La impunidad crece, el retardo procesal se vuelve norma y las víctimas pierden toda esperanza de verdad o reparación. Esto no genera estabilidad, sino un vacío que alimenta la justicia por mano propia y la inseguridad.
¿Qué propone?
- Reconstruir urgentemente un sistema judicial basado en mérito y profesionalismo.
- Garantizar procesos estrictamente apegados a la ley.
- Proteger la dignidad humana sin excepciones.
- Eliminar la lógica actual que mantiene jueces y tribunales al servicio del poder.
Para González, cambiar los nombres de los funcionarios dentro de esta misma lógica no resolverá nada. La crisis es estructural, no de personas.
¿Qué viene después?
La continuidad de un sistema judicial deformado augura más impunidad y mayor fractura social. Pero, según advierte González, el retorno a condiciones democráticas es clave para un cambio real. Él mismo anuncia su regreso a Venezuela y una futura candidatura presidencial, condicionada a que se restauren esas bases democráticas.
Lo que en Venezuela llamamos tragedia nacional tiene una raíz profunda: la justicia se ha convertido en cómplice del poder, y eso alimenta el desencanto y la inseguridad. No es solo un problema judicial, es un problema de estabilidad y legalidad que no podemos seguir ignorando.