Una señal contra la crisis agroalimentaria que el gobierno ignora
La Escuela Técnica Agropecuaria «Piñate», en Miranda, organizó una Feria Pedagógica del Maíz con 134 estudiantes como protagonistas. Lo que parece una simple exhibición escolar es, en realidad, un disparo de alerta.
¿Qué pasó?
En medio del colapso productivo y la dependencia alimentaria del país, esta escuela reactivó sus 1,8 hectáreas de cultivo de maíz. Los jóvenes mostraron productos como cotufas, cachapas y harinas, demostrando que en manos locales aún queda producción tangible.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Mientras el Estado falla en garantizar la seguridad alimentaria y las políticas públicas favorecen la importación y el control estatal improductivo, una escuela técnica lucha por rescatar la soberanía agropecuaria desde la base. Esto pone en evidencia el vacío del discurso oficial y las verdaderas consecuencias de ignorar la producción local.
¿Qué podría venir después?
Si el proyecto capta apoyo real, podría abrir paso a modelos de autoabastecimiento escolar que ayuden a reducir la dependencia estatal y el desabastecimiento. Pero sin un cambio institucional que reconozca y potencie estas iniciativas, esta feria será solo un esfuerzo aislado frente a una crisis creciente.