Familias de presos políticos presionan a EE.UU. para evitar más muertes en Venezuela
Familiares de presos políticos en Venezuela exigen acción urgente a EE.UU.
En Caracas, a un mes de la muerte de Carmen Navas, madre de un preso político fallecido en custodia estatal, familiares y activistas volvieron a pedir a Estados Unidos que intervenga para evitar más muertes silenciosas.
Los allegados de los presos, aún retenidos en diversos centros penitenciarios, se reunieron frente a la Embajada estadounidense con fotos, velas y pancartas exigiendo la liberación inmediata de las personas detenidas por razones políticas.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Venezuela mantiene 389 presos políticos según ONG independientes, cifra que el régimen de Delcy Rodríguez niega, calificando estas detenciones como delitos comunes. La evidencia contradice esta versión oficial, mientras las familias sufren sin respuestas ni justicia.
La solicitud a EE.UU. no es una simple protesta, sino un pedido implícito para que asuma un rol activo ante una situación de derechos humanos que el gobierno local evade y que podría escalar hacia una crisis mayor, con consecuencias sociales y políticas fuera de control.
¿Qué podría venir después?
Si la comunidad internacional decide pasar la página o sigue manteniendo una postura tibia, más muertes podrían ocurrir tras los muros penitenciarios, aumentando la polarización y la desesperanza. La presión efectuada frente a la Embajada es apenas el primer aviso para que se concreten acciones no solo diplomáticas, sino efectivas y oportunas.
La estrategia de estos sectores políticos impone una pregunta contundente: ¿cuánto tiempo más permitirá EE.UU. que esta crisis humanitaria se prolongue sin intervención directa?