¿Consulta o simulacro? Más de 318.000 participaron en plan de reingeniería gubernamental
Este martes, el Ministerio para la Mujer fue escenario de una nueva jornada del proceso impulsado por la Comisión Presidencial para la Reestructuración y Reingeniería del Gobierno.
Según Héctor Rodríguez, responsable del proyecto, ya suman 318.906 las personas que han colaborado en las distintas modalidades de consulta: 45.884 vía web, 4.594 con aportes directos en línea, y 268.428 en asambleas comunales. El llamado es abierto a toda la población para debatir “qué debe mejorar” en la gestión pública.
¿Qué cambia realmente?
Rodríguez insiste en que no habrá eliminación de políticas sociales ni despidos de funcionarios. La “reingeniería” promete revisar la eficiencia, reducir trámites y optimizar recursos sin modificar la estructura ni afrontar los problemas de fondo.
Esta versión de «consulta masiva» oculta el hecho de que no se cuestiona el tamaño del Gobierno ni su eficacia real. La supuesta participación generalizada podría usarse para legitimar ajustes superficiales mientras evita debates sobre el verdadero gasto público y la calidad de los servicios.
Lo que viene
Tras estas consultas, el Ejecutivo recibirá una propuesta final que, según sus impulsores, debe ser “democrática y sostenible”. Pero si no hay cambios estructurales ni reducción de costos, el esfuerzo corre el riesgo de convertirse en algo simbólico, sin impacto en la administración del Estado ni en la calidad de vida de los venezolanos.
¿Será suficiente esta «reingeniería» para enfrentar la crisis y mejorar la gestión o solo un ejercicio para aparentar diálogo, sin atacar los problemas reales?