La reforma eléctrica no arreglará la crisis: experto denuncia riesgos para inversores

La crisis eléctrica no se resuelve con una ley

La Asamblea Nacional aprobó una reforma para abrir el sector eléctrico a empresas mixtas y capital privado. Pero un experto desmonta la ilusión: no es la ley la que puede salvar al sistema eléctrico nacional.

Un especialista advierte: cambiar la ley no basta

El ingeniero Miguel Lara, especialista en sistemas eléctricos, explica que la crisis profunda del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) no se enfrenta desde el papel, sino desde la capacidad técnica, la gestión y el mantenimiento de la infraestructura.

“No es con leyes. Eso se recupera con gente que sepa qué va a hacer, cómo pone a producir los megavatios y cómo dota al sistema de las herramientas y del personal que lo pueda mantener”, recalca Lara.

Las mismas reglas, los mismos problemas

La reforma mantiene la concentración del Estado en regulación, operación, compra y financiamiento. Esto genera un problema clave: los riesgos políticos, regulatorios e incertidumbre tarifaria espantan a los inversores.

Así, duplican promesas vacías: la ley ya permitía empresas mixtas con mayoría estatal, pero nunca se concretaron. Sin una verdadera separación entre Estado y operador, la confianza no llegará.

¿Qué está en juego?

El Sistema Eléctrico Nacional está en uno de sus peores momentos históricos. Sin capacidad para ofrecer un servicio continuo, confiable y seguro, limita cualquier intento serio de reactivación económica.

Esto impacta desde el sector petrolero hasta toda la producción nacional, convirtiendo la crisis energética en una traba definitiva para el país.

¿Y la inversión privada?

La apertura al capital privado llega por la necesidad financiera que el Gobierno no puede tapar. Venezuela carga deudas con organismos multilaterales y necesita recursos nuevos para recuperar el sistema.

Aunque se firmen acuerdos con empresas internacionales como General Electric Vernova, sin resolver los problemas estructurales y el ambiente de riesgos, los inversores no pondrán su dinero en un sistema marcado por la incertidumbre y el control estatal absoluto.

Lo que viene

Mientras siga el discurso centrado solo en reformas legales, la crisis eléctrica persistirá. El verdadero desafío está en cambiar el modelo operativo y la gestión estatal para que el sistema funcione sin depender de falsas expectativas.

¿Hasta cuándo se seguirá ignorando esta realidad?

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