Cristiano Ronaldo desafía la edad y aspira a alargar su legado en Mundial 2026
Cristiano Ronaldo juega este miércoles su sexto Mundial, un récord que pocos atraviesan a esa edad.
Con 41 años y ocho títulos en su palmarés, el delantero portugués sigue siendo el motor de Portugal. Su equipo arranca en Houston 2026 ante Congo, en un partido que podría marcar el ritmo del torneo para su selección.
Un legado que persiste, pero con interrogantes
Desde Alemania 2006, Ronaldo ha sido la cara visible y goleadora del combinado luso. Con 143 goles en 227 partidos y 28 tantos en 30 juegos en Arabia Saudita, donde acaba de ganar su primer título con Al Nassr, llega en un estado físico sorprendente para su edad.
Sin embargo, este no será el Mundial que defina su carrera, ha dejado claro. Aún así, su hambre por alargar su impacto persiste, consciente de que Portugal lo necesita más que nunca.
Qué representa para el torneo y Portugal
Con un calendario favorable que incluye encuentros contra Congo, Uzbekistán y Colombia, la estrategia pasa por exprimir a CR7 hasta el último minuto. El seleccionador lo sabe: la dependencia de su estrella es directa y peligrosa.
Mientras tanto, la pregunta clave es si Portugal puede apoyarse en un solo hombre o si su futuro depende de que surjan nuevas figuras capaces de sustituir esa carga enorme.
Después de 2026: ¿fin de una era o resistencia prolongada?
Este Mundial podría ser el último baile de Cristiano a este nivel. El riesgo está en cómo se preparará Portugal cuando el símbolo se retire. La presión mediática y la agenda política que rodea al fútbol tiende a ocultar los riesgos para las instituciones deportivas nacionales cuando un equipo queda atado a una sola estrella.
El desgaste de Ronaldo es inevitable; la cuestión es si Portugal ha construido un sistema que sobreviva a su declive. Este Mundial no solo es una contienda deportiva: es una prueba de la estructura real de una selección que deberá adaptarse y renovarse si quiere mantenerse competitiva.