Caleca revela por qué nuevas elecciones en Venezuela siguen estancadas
El control de la voluntad política: la llave que nadie menciona
Andrés Caleca, expresidente del Consejo Nacional Electoral, no dejó lugar a dudas: para que Venezuela tenga nuevas elecciones se necesita algo fundamental que no existe ahora: voluntad política real de todos los actores involucrados.
Pero el problema es que el poder decisorio, como él mismo dice, está en manos de solo dos actores clave: el gobierno de Estados Unidos y la administración de Delcy Rodríguez. La oposición, incluyendo a quienes Caleca representa, no está siquiera en esa mesa.
¿Quién realmente decide el destino electoral de Venezuela?
Así de claro: ni el régimen ni la presión internacional están interesados en elecciones a corto plazo. De hecho, Caleca no duda en afirmar que Delcy Rodríguez preferiría que nunca más se hagan elecciones libres.
Esto desmonta la narrativa oficial sobre supuestos avances y negociaciones en el proceso electoral. El poder real está concentrado y bloquea cualquier cambio inmediato.
El gran paso que nadie explica: la designación de nuevos magistrados
En su análisis, Caleca subraya otro punto clave que suele pasar desapercibido: la próxima designación de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en particular de la Sala Electoral, es un elemento decisivo para legitimar futuras elecciones.
Esta sala ha tomado, en los hechos, decisiones que el CNE debería asumir. Sin transparencia ni consenso nacional en su nombramiento, la incertidumbre sobre su alineación política incrementa el riesgo de que siga socavando la legalidad electoral.
Lo que se viene: no hay camino sin acuerdo real y limpieza electoral
Caleca insiste en que, antes de cualquier proceso electoral serio, es indispensable una gran negociación para reconciliar al país más allá de cargos y dinero. Se requiere una visión compartida entre sectores alejados de la realidad actual.
Y no menos importante: el registro electoral y la transparencia en el CNE deben ser prioridad. Sin un padrón depurado y consejeros realmente independientes (sin militancia política reciente), cualquier elección será cuestionable e incompleta.
Esta es la verdad cruda detrás de la imposibilidad de elecciones libres en Venezuela. Un escenario dominado por intereses concentrados, falta de consenso nacional y procesos opacos que impiden avanzar hacia una transición real.