1,2 millones de niños venezolanos fuera de la escuela: el peligro real del trabajo infantil

La realidad que el gobierno no quiere enfrentar

Más de 1,2 millones de niños y adolescentes venezolanos están fuera del sistema educativo. Muchos trabajan largas horas, expuestos a peligros en la economía informal, la agricultura y la minería. Fernando Pereira, fundador de Cecodap, lo advierte justo en el Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

Trabajo infantil: un problema estructural y oculto

La falta de cifras oficiales impide dimensionar la crisis, pero la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2025 revela el problema en su gravedad. La escuela, espacio clave para proteger a los jóvenes, falla como red de contención. Sin educación, los niños quedan a merced de riesgos cada vez mayores.

¿Por qué esto cambia el escenario?

La mayoría de estos trabajos son en sectores imposibles de supervisar: la economía informal urbana, la agricultura con jornadas extenuantes y contacto con pesticidas, y minería en el sur, donde la explotación es una realidad olvidada por las autoridades.

La precariedad económica obliga a los niños a asumir responsabilidades de adultos, destruyendo su desarrollo y aumentando estrés y vulnerabilidad. No es una cuestión social menor: es un problema de seguridad, legalidad y futuro institucional.

¿Qué viene después si seguimos permitiendo esta realidad?

Si no se fortalecen las políticas educativas y se mejoran las condiciones económicas de las familias, la crisis del trabajo infantil seguirá arrasando generaciones. Cubrir gastos básicos como transporte y útiles escolares no es caridad, es condición mínima para restituir derechos.

La pregunta es clara: ¿cuándo romperemos el silencio y pondremos la seguridad y educación de los niños por encima de agendas políticas que solo buscan ocultar la verdad?

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