Cúcuta endurece control a centros estéticos tras casos ilegales peligrosos
Supervisión en Cúcuta: ¿hasta cuándo la negligencia en centros estéticos?
Tras varios incidentes graves en centros estéticos clandestinos en Colombia, Cúcuta intensifica la vigilancia en estos establecimientos. La Secretaría de Salud local, junto con el Instituto Departamental de Salud, ha lanzado un plan de inspecciones estrictas en spas y centros similares de la ciudad fronteriza.
¿Qué está pasando realmente?
A pesar de que estas inspecciones se hacen regularmente, ahora se ha decidido acentuarlas para asegurar que no se realicen procedimientos invasivos y médicos fuera de contextos legales. La secretaria de salud, Taiz del Pilar Ortega, recordó que solo profesionales médicos certificados pueden hacer cirugías plásticas o aplicar biopolímeros, y únicamente en instituciones habilitadas.
Esto pone sobre la mesa un problema estructural: el intrusismo profesional y la proliferación de lugares ilegales que ponen en riesgo la vida y la integridad de la población. El control desigual y laxitud en gobernanza han alimentado esta falla grave en la frontera.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Porque deja al descubierto cómo la falta de supervisión y la tolerancia a estos establecimientos constituyen un riesgo real de seguridad ciudadana. El llamado es claro: exigir documentos oficiales, confirmación de profesionales registrados y desconfiar de ofertas que resultan demasiado buenas para ser verdad. La pregunta queda abierta: ¿Está la institucionalidad realmente preparada para frenar esta amenaza?
¿Qué sigue?
Si la supervisión no se mantiene y amplía, estos riesgos seguirán latentes, con posibles consecuencias fatales. La orden es clara: ni una vida más en manos de la ilegalidad. Cúcuta debe convertirse en ejemplo de rigor y control en la frontera para evitar tragedias que luego se intentan ocultar bajo la alfombra política.
- Exija el distintivo de habilitación REPS.
- Verifique que quien le atiende esté en el registro RETHUS.
- No caiga en precios irrisorios ni promesas fáciles.