Camaguán activa Estado Mayor de Riesgo: ¿Se repite el desastre de 2025?
Alerta máxima en Camaguán: Estado Mayor de Riesgo en marcha
Camaguán (Guárico) no está dispuesto a repetir la catástrofe climática de 2025. Con las lluvias a la vuelta de la esquina, el municipio activó un Estado Mayor de Riesgo que abarca sus 86 comunidades, desde el sector La Negra hasta las zonas más vulnerables.
¿Qué pasó y qué cambió?
El alcalde Emilio Ávila lideró el lanzamiento de este organismo preventivo con el objetivo claro de anticipar emergencias. La razón es contundente: el año pasado, más del 70% de la población quedó afectada por lluvias nunca vistas en 40 años. Una situación agravada por una ubicación geográfica rodeada de ríos y esteros que suben su nivel constantemente, como el río Portuguesa, que crece 30 centímetros diarios.
Prevención o reacción tardía?
El plan prioriza 14 comunidades con historial de afectaciones graves, como Buenaventura I y El Mango. En teoría, disponen de recursos para asistir a casi 3.730 familias, con 79 albergues listos y un terreno para reubicaciones definitivas. En salud, 12 equipos médicos y más de 60 vacunadores harán guardia, mientras que la población practica simulacros de evacuación.
¿Pero qué hay detrás?
Este despliegue incluye 234 funcionarios entre seguridad y cuerpos castrenses — una respuesta típica cuando las instituciones civiles no alcanzan. Se recuperan infraestructuras clave: muros de contención casi finalizados, pozos de agua rehabilitados y canales de drenaje mejorados. Además, la variante vial en La Negra restablece conexiones críticas hacia Apure, Barinas y Amazonas, tras el colapso de la Troncal II.
¿Estamos ante una verdadera solución?
La pregunta que pocos se atreven a hacer es evidente: ¿basta con estos esfuerzos para evitar que 2026 se convierta en un nuevo año perdido en Camaguán? La historia reciente muestra que las advertencias climáticas deben ir acompañadas de inversión real, planificación a largo plazo y responsabilidad institucional efectiva.
Si no, la llamada «batalla preventiva» puede terminar siendo solo una frase de campaña mientras los sectores políticos miran a otro lado y las comunidades vuelven a quedar a la deriva.