Desaparece joven venezolano tras cruzar la frontera: ¿qué ocultan de Cúcuta?
Desaparición en la frontera que nadie cuestiona
José Manuel Marcano, joven venezolano de 29 años con diagnóstico de psicosis orgánica y TDAH, desapareció tras cruzar hacia Cúcuta, zona caliente de la frontera con Colombia.
El 11 de enero salió de su casa en Barquisimeto con la excusa habitual de jugar fútbol. Nunca regresó. Su familia, desconcertada, recibió una llamada el 13 de enero: estaba en «gochilandia» (Táchira) camino a Cúcuta para buscar un trabajo y lograr independencia económica.
¿Por qué esto amenaza la verdadera seguridad?
Esta historia desnuda un problema que el discurso oficial evita: la frontera es una ruta de riesgo real. Jóvenes como José Manuel son empujados a cruzar sin garantías, enfrentando redes opacas que bloquean comunicación y control familiar.
Lo que parece una historia personal es el reflejo de las fallas institucionales y de cómo la crisis fronteriza afecta a miles. No es una simple desaparición; es un síntoma de un problema mayor de seguridad, orden y responsabilidad estatal pendiente.
¿Qué sigue tras este caso sin respuestas?
- Revisión urgente del control fronterizo para evitar que más jóvenes queden atrapados en rutas inseguras.
- Iniciativas claras para atender la vulnerabilidad mental en contextos de migración forzada.
- Responsabilidad política para ofrecer datos reales y proteger a los ciudadanos, no solo discursos.
José Manuel Marcano no es un caso aislado. Esta desaparición plantea una pregunta clave: ¿qué están haciendo los gobiernos para detener la crisis humanitaria y de seguridad en las fronteras?