Vizcarrondo pone firme: ‘La Vinotinto primero, el club queda atrás’
La selección es prioritario, los clubes que esperen
Oswaldo Vizcarrondo, entrenador de La Vinotinto, clarificó lo que pocos se atreven a decir: los jugadores deben poner a Venezuela antes que sus clubes. Frente a la polémica de ausencias para la doble fecha FIFA, dejó el mensaje claro y sin filtros.
Compromiso real y no excusas
El 5 de junio, en zona mixta, Vizcarrondo afirmó que querer estar en La Vinotinto es una obligación, no una opción. “El jugador debe querer estar y saber decir ‘presente’”, enfatizó, dejando en claro que razones financieras o de club no justifican menoscabar el patriotismo ni el compromiso nacional.
El llamado directo fue contra futbolistas como Eduard Bello y Eric Ramírez, quienes optaron por atender finales en sus ligas antes que la selección. Vizcarrondo no lo disimuló: la prioridad es nuestra camiseta, no las demandas externas.
Una advertencia que altera el tablero
Este posicionamiento rompe con el discurso habitual donde se normaliza que clubes “presionen” y jugadores se ausenten en fechas FIFA. Implica un llamado a corregir una cultura que pone en riesgo la institucionalidad deportiva nacional y la credibilidad de Venezuela en competencias internacionales.
Lo que viene: exigencia y consecuencias
El entrenador dejó claro que el proceso de renovación y compromiso será estricto y basado en resultados y entrega personal. No habrá concesiones ni «regalos»; el compromiso es la única moneda válida para el futuro de La Vinotinto.
Más allá del balance de partidos contra Turquía e Irak, esta postura marca un precedente para que la selección recupere protagonismo y respeto, no solo en el campo, sino en la dinámica interna entre jugadores y clubes.
¿Un antes y un después para La Vinotinto?
Con un plantel joven y crisis de identidad previa, esta firmeza puede ser clave para establecer jerarquía y disciplina. Los jugadores que entiendan que La Vinotinto es una responsabilidad mayor afianzarán su lugar; los que antepongan otros intereses perderán espacio y confianza.
La pregunta real: ¿Están listos los futbolistas para poner a Venezuela por encima de las comodidades y presiones externas?