Plan Nacional de Conucos: El retorno a la producción que el poder oficial oculta
El regreso anunciado que no cambia el tablero
Ayer, Delcy Rodríguez presentó el Plan Nacional de Conucos, una iniciativa que busca revivir la agricultura comunal, cultivando frutas, hortalizas y criando cerdos. La propuesta pretende sustituir importaciones clave como maíz, arroz, soya y caraotas negras, bajo la promesa de eliminar intermediarios y ofrecer precios justos.
¿Por qué este plan no es la solución?
Lo que no se dice es que este modelo ya fue probado antes sin resultados contundentes. Apostar al cultivo en pequeños conucos y eliminar intermediarios no ataca los problemas estructurales que afectan la producción, como la falta de inversión real, seguridad jurídica ni tecnología ni infraestructura. Mientras tanto, la economía sigue en picada y la escasez persiste.
Inversiones petroleras europeas: ¿una señal de cambio real o regreso de viejos acuerdos?
Paralelamente, Rodríguez se reunió con las petroleras europeas Repsol y Maurel & Prom para discutir el aumento de inversión. La reapertura tras sanciones pasadas no garantiza una reactivación efectiva de la industria. Es otra de esas vueltas al pasado con promesas que históricamente no han entregado resultados tangibles a la población.
El diálogo político: ¿una estrategia para ganar tiempo?
Las recientes reuniones entre sectores del chavismo y la oposición para buscar «victorias tempranas» y llevar acuerdos a la Asamblea Nacional podrían ser más un intento de evitar presiones externas que un avance real hacia la democracia. La falta de acciones concretas impide cambiar el escenario político ni recuperar instituciones.
Lo que viene
- Si el Plan Nacional de Conucos no está acompañado de reformas profundas y un verdadero impulso a la producción, la oferta básica seguirá limitada y el contrabando continuará.
- Las inversiones petroleras sin un marco claro de seguridad legal seguirán siendo tímidas y poco influyentes en la recuperación económica.
- El diálogo sin resultados concretos seguirá siendo un mecanismo para mantener el statu quo, mientras la crisis social empeora.
Este anuncio es solo la punta del iceberg de una agenda política que busca pintar de soluciones lo que en realidad es un capítulo más de recetas repetidas que no enfrentan los problemas reales de Venezuela.