Plan Z: La Sombra Oculta que Asegura a Delcy en el Poder hasta 2030
Un plan para burlar la Constitución
La justicia española destapa documentos inéditos del expresidente Zapatero que revelan una estrategia clara: asegurar que Delcy Rodríguez gobierne Venezuela hasta 2030.
¿Qué está pasando?
Las notas manuscritas del llamado Plan Z muestran la injerencia directa de Zapatero y cómo algunos sectores políticos, disfrazados de oposición, colaboran con la dictadura venezolana.
El objetivo: mantener a Delcy Rodríguez en la Presidencia interina meses y años más allá de lo establecido por la Constitución, ignorando principios básicos de democracia, alternancia y soberanía popular.
La ruta electoral que desarma la legalidad
En redes, Enrique Ochoa Antich —operador político y embajador designado— adelantó la hoja de ruta que coincide punto por punto con el Plan Z: reforma constitucional en 2026, municipales en 2027, regionales 2028, Asamblea Nacional 2029 y presidenciales en 2030.
Este calendario ignora el artículo 234 de la Constitución, que obliga a declarar la ausencia presidencial y a realizar elecciones inmediatas.
La farsa legal que sostiene la usurpación
El Parlamento ilegítimo y el Tribunal Constitucional han inventado categorías como la «ausencia forzada» para justificar a Delcy en el poder. Es una violación descarada del Estado de derecho y una muestra de arbitrariedad institucional.
Además, la permanencia ilegal de Delcy y la aceptación de un Maduro detenido en EE.UU. sin declaración formal de ausencia profundizan la usurpación y hacen nulos todos sus actos, según el artículo 138 de la Constitución.
¿Por qué importa?
No se trata solo de una batalla política: es la confirmación de un plan para eternizar la dictadura bajo un manto de legitimidad falsa, desviando la atención de la única vía válida: la elección presidencial inmediata.
El Plan Z no solo viola la Constitución, sino que obstaculiza cualquier avance hacia la democracia y profundiza la crisis institucional y jurídica que vive Venezuela.
¿Qué viene ahora?
- La sociedad democrática debe exigir la elección presidencial ya y no dejarse distraer con elecciones parciales o referendos tramposos.
- Se debe rechazar cualquier mesa de diálogo que busque prolongar la permanencia usurpadora.
- Negociaciones legítimas deben centrarse en un cronograma creíble para la transición democrática, con interlocutores reconocidos como María Corina Machado.
- La reciente cumbre en Panamá marcó un camino claro para un consenso firme y unificado contra esta estrategia nefasta.
El Plan Z es la prueba palpable de que, más allá del discurso, se tejen maniobras para burlar la Constitución y normalizar una dictadura encubierta. Esto es un llamado urgente a no bajar la guardia y exigir respeto a la legalidad y verdadero cambio.