Mérida sufre primeras nevadas con ríos al borde del colapso: ¿están a salvo sus habitantes?
Mérida enfrenta su primera nevada, pero el verdadero peligro está en sus ríos
El 27 de mayo marcó la primera nevada de 2026 en el Parque Nacional Sierra de La Culata, en la zona alta del páramo merideño. Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran un fenómeno natural espectacular, pero la alarma no es por el frío.
El aumento del caudal en ríos y quebradas, como el Chama, ya ha superado niveles normales, poniendo a las comunidades en estado de alerta. Este incremento pone en jaque la seguridad de la región y la capacidad de respuesta de las autoridades.
¿Por qué cambia el escenario?
Las lluvias y nevadas no son un capricho del clima, sino un factor que empeora la crisis estructural de seguridad y protección civil en Mérida. La activación del Comité de Gestión de Riesgo y del Plan Cacique Murachí revela que la región puede enfrentar situaciones críticas a corto plazo.
¿Qué viene después?
- Llegada de ondas tropicales que pueden agravar las condiciones y elevar aún más el nivel de emergencia.
- Posibles evacuaciones y afectación directa a comunidades vulnerables si no hay preparación efectiva.
- Un desafío para las autoridades que deben demostrar capacidad real para proteger a la población y evitar tragedias.
Esta situación no es solo una anécdota natural; pone sobre la mesa la urgencia de revisar protocolos y responsabilidades en zonas que combinan belleza natural con riesgos latentes.