Silencio mortal: presos políticos enfermos sin atención médica
Theresly Malavé, directora de la ONG Justicia y Proceso, lo dice claro: no hay intención alguna de trasladar a presos políticos enfermos a hospitales.
Más de 50 presos padecen enfermedades crónicas graves y, lejos de recibir tratamiento, son ignorados sistemáticamente, incluso quienes están en arresto domiciliario enfrentan las mismas condiciones precarias, sin acceso a médicos ni tratamientos.
Lo que no se explica: derechos que no se pierden en prisión
Malavé enfatiza un punto clave: prisión no significa renunciar al derecho a la vida y salud. Sin embargo, el régimen desconoce esta realidad, dejando a los detenidos en un estado crítico que pone en riesgo sus vidas.
¿Qué sucede si el régimen sigue con esta negligencia?
La ONG presentó al Ministerio Público documentación detallada sobre estos casos. La advertencia es urgente y clara: si no se actúa ahora, habrá más muertes entre presos políticos. Mientras tanto, las promesas oficiales de liberaciones masivas resultan falsas y han generado una crisis de credibilidad absoluta en los funcionarios.
¿Quién responde por estas vidas que el Estado condena al abandono? Este silencio es más que omisión, es una política deliberada con consecuencias que el país no puede ni debe ignorar.