La ilusión del CNE independiente se desvanece
Perkins Rocha, asesor jurídico de María Corina Machado y figura clave en la oposición, dejó claro algo que no te cuentan: el nombre que esté al frente del Consejo Nacional Electoral (CNE) no cambia el futuro de la transición en Venezuela.
¿Por qué? Porque EE UU está detrás de todo el proceso.
Rocha aseguró en su entrevista con Mario Villegas que toda modificación en el CNE debe enfocarse en detalles técnicos, no en las personas. La crisis institucional supera las designaciones: ni el CNE, ni el Ministerio Público, ni la Defensoría del Pueblo son realmente autónomos.
EE UU, el actor clave que las narrativas oficiales ignoran
La tesis de que una simple renovación en estos organismos resolverá la crisis es un espejismo. Según Rocha, el control estadounidense sobre la transición eclipsa cualquier intento local de cambio. Esto cambia radicalmente el escenario político venezolano.
¿Qué viene ahora?
- La oposición liderada por Machado propuso negociar directamente con Delcy Rodríguez y EE UU una transición “seria y responsable”.
- La prioridad es organizar una elección presidencial “libre, transparente y soberana,” pero bajo la observación y control internacional.
- Renovar el CNE es necesario solo si se garantiza que personalidades ajenas al chavismo puedan competir, aunque ellos mismos reconocen que el organismo está bajo tutela externa.
- El proceso debe seguir un cronograma “viable y verificable” y contar con condiciones políticas que hasta ahora no existen.
Esta realidad impone una pregunta inquietante: ¿estamos ante un cambio real o ante una fachada custodiada desde fuera? El futuro político de Venezuela dependerá de cómo se maneje esta tutelaje implícito, no solo de los nombres que cambien en los cargos.