Rodrigo Paz, al borde del colapso: paro indefinido y caos en Bolivia
El país en llamas desde el 1° de mayo
Rodrigo Paz enfrenta su crisis más grave desde que asumió la presidencia el 8 de noviembre pasado. Un paro indefinido, bloqueos y fuertes enfrentamientos sacuden las calles de Bolivia, poniendo en jaque la estabilidad política y económica.
¿Qué pasó?
La chispa inicial fue el fin de los subsidios a combustibles, desde enero con el Decreto 5503. El malestar creció con el desabastecimiento y una ley que prometía transformar la propiedad rural, pero agravó las tensiones. El paro general indefinido declarado el 2 de mayo elevó el conflicto a un nivel insostenible. Ya no son solo sectores específicos: magisterio, transporte, mineros y comunidades exigen cambios.
¿Por qué esto cambia el tablero?
- El gabinete empresarial concentra poder, excluye voces populares y dispara la crisis social.
- La incapacidad para controlar el desabastecimiento y la protesta multiplican el caos urbano, con bloqueos que estrangulan La Paz.
- Rodrigo Paz derriba restricciones para que los militares repriman, una señal peligrosa para la democracia y el orden institucional.
¿Qué se viene?
El desgaste del mandato es evidente. La división social crece, la estabilidad económica se profundiza en una crisis severa y la opción militar para contener protestas abre una vía de riesgo institucional. La deslegitimación del gobierno podría acelerar la inestabilidad y afectar la gobernabilidad mucho más allá de esta crisis inmediata.
En un clima polarizado, la narrativa oficial se enfrenta a hechos que ya no puede ocultar: el modelo económico y político vigente está provocando un descontento masivo con consecuencias graves para la estabilidad boliviana.