«El pez que fuma» vuelve a escena: lo que el oficialismo no revela
¿Restauración cultural o control de la narrativa?
La película «El pez que fuma» (1977), pieza clave de Román Chalbaud, fue restaurada y digitalizada para su relanzamiento nacional en 2027, justo en su 50 aniversario.
Esta obra que retrata la cruda realidad tras un prostíbulo venezolano recobra protagonismo gracias al Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (Cnac), Bolívar Films y la Fundación Cinemateca Nacional. Más que arte, el proceso de restauración revela una alianza institucional detrás del relato cultural oficial.
Lo que pocos dicen
Con una minuciosa restauración –desde la limpieza analógica hasta la posproducción digital– buscan no solo preservar la película, sino controlar cuáles imágenes y perspectivas sobre la historia venezolana permanecen vigentes, bajo qué criterios y en qué marcos.
Román Chamorro, presidente del Cnac, adelanta que este es solo el primer paso dentro de un plan para restaurar 15 películas emblemáticas, una operación que no es neutral y tendrá consecuencias reales sobre qué se impone como memoria cultural en un país donde el relato histórico sigue siendo una batalla.
¿Qué sucede detrás de la pantalla?
El filme, que expone transferencia de poder y tensiones sociales desde 1977, es utilizado ahora para reforzar una interpretación oficial de la Venezuela que pocos cuestionan. Alejandro Picó, director del documental complementario, apunta que es un retrato metafórico del país, pero esta mirada también se presenta empaquetada, lejos de debates profundos sobre seguridad, economía o instituciones.
En el fondo, la restauración es más que cine: es parte de una estrategia de control cultural que pocos han analizado en sus dimensiones políticas y sociales reales.
¿Qué sigue?
La presentación masiva de estas películas restauradas promete moldear generaciones enteras con visiones muy concretas de nuestro pasado y presente. La pregunta urgente es: ¿quién decide qué se conserva, qué se olvida y cómo se interpreta la historia? En un país donde la política sigue permeando todas las áreas, la cultura también es terreno en disputa.
Este relanzamiento podría ser apenas el primer movimiento visible de esa estrategia.