Freno al robo de ganado, problema ignorado que afecta la producción
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó que el Parlamento reformará la ley contra el hurto de animales. La norma vigente data de antes de 1999 y no responde a la realidad actual.
Por qué este cambio es clave
El abigeato no es solo un delito rural: daña la seguridad alimentaria y golpea directamente a los pequeños productores, quienes pierden su sustento más preciado. En estados como Apure, principal productor de búfalos y segundo en ganado vacuno, la problemática está fuera de control.
Qué viene después: mayor control y sanciones estrictas
La reforma buscará no solo castigar con firmeza a los responsables, sino también implementar mecanismos efectivos para prevenir el hurto. El llamado es claro: proteger a quienes producen alimentos en la base, no dejar que la ley siga siendo letra muerta.
La agenda oculta bajo la mirada oficial
Mientras desde el Ejecutivo se habla de bloques y sanciones, el problema real sigue siendo la falta de seguridad y apoyo a los productores locales. La autoproclamada «resistencia» no puede justificar la inacción frente a una amenaza que pone en riesgo la producción nacional.
Plan integral con impacto social y económico
En paralelo, se anunció la recuperación de infraestructura vital en Apure, incluyendo la Troncal 19 y un hospital de gran envergadura. Esto evidencia que la agenda debería centrarse en fortalecer las instituciones y condiciones que garantizan el desarrollo económico y social, no solo en discursos políticos.
¿Por qué no se priorizó antes?
La ley desactualizada y la falta de voluntad política han dejado en el limbo a los pequeños productores frente al abigeato. Esta reforma es un reconocimiento tardío pero necesario de un problema que la agenda dominante ha preferido minimizar.
El desafío real es que la reforma se traduzca en hechos y no se quede en una promesa más dentro de una agenda que suele olvidar a quienes sostienen el campo venezolano.